No temas aquí estoy a tu lado, en la oscuridad, pero respirando cerca de ti. Sujeto tu mano caliente entre mis frías manos, ya no hay momento para el sufrimiento. Todo ha pasado pequeño ser, tan frágil eres como una lámina de cristal. Pese a tu debilidad superas mi fortaleza forjada de siglos. Me pides que no te deje y eso haré. Te escucho soñar, no puedo predecirte, incluso me siento indefenso ante tus encantos. Cuando podría matarte como a un simple insecto o al ser más débil de la tierra. Quizá sea el ser más viejo que exista, y aquí estoy prendado de algo que lleva respirando días en comparación mía. Antes era adorado como a un Dios por temor en otros tiempos. Épocas en las que el humano creía que los dioses caminaban sobre la tierra; lo cierto es que he sido temido como a un demonio que se alimenta de la vida para subsistir. La ironía de dar muerte para perdurar en el tiempo.
Memorias olvidadas en un mundo en constante cambio, he viajado, he disfrutado con la bestia interior que pide más. He perdido el sentido de todo lo que me rodea. He muerto por cada vez que he matado, y sin embargo lo sigo haciendo. Ahora después de tanto tiempo, con el corazón apagado he vuelto resurgir de lo más profundo del abismo. Llega un punto en que como todo el corazón muere, como cuando los seres humanos se insensibilizan observando el halo oscuro de la muerte llevarse a todo sin importar edad o clase social. Hubo un tiempo en el que me llamaban el viajante, he recorrido el vasto mundo, sin descanso sin necesidad de detenerme. Mis pasos eran firmes y mi mirada con un fulgor que era solo vista por los estúpidos y curiosos. He tenido muchos nombres a lo largo de la historia, aparezco en todas las creencias de una forma u otra; nadie se atreve a nombrarme en vano. Solo pocos me aman porque desconocen en el fondo el verdadero sentido de mi naturaleza. Y como dije anteriormente aquí estoy cuando decidí detenerme en mi camino en algún lugar civilizado y sentarme a contemplar. Respirar un aire en tranquilidad, intentando hacer el menor daño posible. Viendo crecer plantas en árboles, niños en ancianos... Todo perece o al menos eso creía cuando mi vida se detuvo en la juventud. A diferencia de seres similares a mí, yo nací. Fui maldecido hace miles de años, y fue cuando empezó mi camino. Un sendero de terror, muerte y destrucción para convertirme en leyenda. Mi sorpresa fue ver en una librería un historiador que ha publicado una novela basada en mis andanzas. Me es interesante y de alguna forma triste; mi legado, mi vida escrita como una historia oculta y terrorífica. Posteriormente cantada por bandas góticas, después de todo es un motivo para sonreír como hacen los humanos. Ahora una de esas chicas que aman lo oculto ha topado con el ser más poderoso y solitario del viejo mundo. Apenas en la flor de la juventud y yo también bajo simple apariencia. No pienso en el futuro, siempre ha sido mi condena pensar que puede pasar... Junto a este bello ser frágil no tengo miedo, es mi primer alto en el camino y deseo disfrutarlo.
Quizá realmente sea un dios o quizá un demonio, no tengo evidencia de nada de ello. Ahora solo aspiro el aroma de sus cabellos mientras acuno mi cabeza junto a la suya; me relajo en la oscuridad, en su abrazo hasta que la vela se consuma junto a mi sueño.


Como siempre fantástico. Hay algunas repeticiones de palabras, pero está muy bien estructurado y me gusta como poco a poco va evolucionando hasta que te vas haciendo una idea de quien es el protagonista. Me gusta bastante el final: "la vela se consuma junto a mi sueño".
Un saludo
Suena a eternidad, idea deseable hasta que descubres que la tienes que vivir solo... (lestat) tiene sentido si lo comparamos. Es muy buen texto ahora intenta humanizarse de alguna forma... Inclusion de lo gotico mola muxooo!!!