Tu Reino
Tu aspecto gélido me atrapa sin dejar en mí la más mínima posibilidad. Eres la dueña de los pensamientos, de todo un reino en el que nada puede hacerte frente, y yo me encuentro ahora en ese lugar. Recorro paso a paso la extensión de tu terreno, contemplo la belleza de tu reflejo. Me escondo entre las sombras, siento que necesito verte sin que te percates de mi presencia. Me baño en tus aguas, disfruto del alimento que me ofrece todo lo que forma parte de ti. Aguardo a la noche para recorrer mayor distancia y así poder estar más cerca.
Mis ojos se iluminan cuando observo lo poco que me queda para mi destino, como en un sueño, las distancias no tienen medida. Todo forma parte de un plan, en el que no existe una razón. La tierra se transforma en piel, los ríos son los flujos que recorren tu cuerpo, siento el calor que componen las sensaciones. Cada elemento del paisaje forma parte de ti. Sumido en la oscuridad observándote, el final de mi camino está muy cerca. Ya casi puedo tocarte, me reconforta y me abrasa la temperatura que desprendes... Quisiera que algunos momentos no murieran en el tiempo, que sean eternos. Muero observando tu mirada, que me aprisiona en los pensamientos más dulces y a su vez en los más oscuros.
En soledad viajo a tu reino, no puedo pensar que estoy desamparado, que no estás cerca para contemplarte. Ahora es de noche, tus dominios son peligrosos, ya nada es lo que parece... Grito tu nombre entre lágrimas, mientras recorro cada rincón saltando entre la maleza. Escucho el sonido de unas bestias persiguiéndome, mis piernas no cesan y siento que en algún momento me detendré para enfrentarme a un destino que aún no deseo. Llego a la fortaleza después de recorrer grandes distancias, las puertas están cerradas. Mi desesperación se acrecienta, son dos hojas grandes de cristal y veo reflejadas a mis perseguidores de grandes colmillos. Grito tu nombre y en un impulso me arrojo al vacio. Noto mi cuerpo precipitarse a los cristales, los atravieso y caigo en un lugar que desconocía. Era frío, de tonos azulados en donde la luz no entra, pero puedo ver entre las penumbras. Ahora si estoy realmente dentro de ti, siento un calor que me quema. Me reconforta y la instancia coge tonalidades rojizas. Entre grandes velos veo tu figura desnuda, seduciéndome con una mirada atrayente y cuando estoy tan cerca de ti pierdo el sentido, la noción de todo. Enredado entre tu tela de araña quiero ser degustado bajo tus instintos, espero abrir los ojos y verte a mi lado en la oscuridad.

El blog gótico. Cubil de pesadillas, seres de la oscuridad y el terror

MaryuskA dijo
Parece un cuento de hadas oscuras jiji... Muy bueno el relato!
18 Mayo 2009 | 06:10 PM