Ghoul. Lágrimas del demonio
Desde hace algún tiempo vago entre las sombras sin ser visto, no soy un ser perfecto, al contrario de mis congéneres, perdí el lado humano. Mi cuerpo se ha curvado con el paso del tiempo y mi aspecto es agresivo como el de cualquier depredador de la naturaleza. Me considero imperfecto por no mostrar el semblante hermoso de mi creador. Desdichado y solo es lo único que me puede definir, aún repudiándome a mi mismo, necesito alimentarme y cazar para poder sobrevivir. Recuerdo cuando antes era otra cosa que se podía mirar al espejo sin ningún tipo de sobresalto, ahora solo veo lágrimas en mis ojos por ver la barbarie de mi morfología. Mis manos están retorcidas como ramas de un árbol muerto, mi cara esta provista de una gran boca similar a la de un tiburón, mis ojos son grandes para ver en a oscuridad y mi cuerpo esta conformado para ser ágil y cazar sin ninguna dificultad. En detrimento de mi aspecto he adquirido una mayor fuerza, puedo trepar como cualquier bestia salvaje y no titubeo a la hora de dar muerte a mis víctimas. A veces cuando las circunstancias son difíciles me alimento con cierto reparo de los cadáveres, saqueo los sepulcros y mi alma llora en soledad. Hace mucho tiempo que perdí la consciencia de un ser sociable, todo eso se ha perdido como mi forma humana.
Siempre es la misma pesadilla, vuelvo a estar terriblemente hambriento, necesito saciarme con sangre como mi padre, pero me diferencia mi hambre que se puede calmar casi con cualquier cosa. Mi padre fue un vampiro, me trasmitió su fuerza, pero algo ocurrió durante la transformación. La esencia del virus del vampiro se transmutó en mi cuerpo, adoptando la peor forma que un ser como los nuestros no puede concebir. Intenté buscar respuestas para lo que ocurrió aquella noche, tras el abrazo oscuro mi cuerpo se convulsionó con grandes dolores que recorrían mi espalda. Durante días busqué la oscuridad en los lugares más húmedos ocultándome de la sociedad, fue una pesadilla aquella soledad, ver como mi cuerpo cambiaba me parecía abominable arrancarme los pelos de la cabeza como si hilos sueltos de un traje se tratasen. Mi boca dejó de ser funcional ya que grandes dientes en hilera me atravesaban la mandíbula, mis congéneres bellos disponen de dos colmillos elegantes como cuchillas para la función de la caza y el cortejo. Yo no soy nada de lo que ellos son, soy un monstruo que nunca conocerá el amor y no estará jamás a mi alcanza algún hermoso ser para ser mi alimento o algo más. Mi naturaleza me hace ser perverso e impasible, pero a veces contemplo la belleza de las cosas, como jóvenes muchachas bañándose a la luz de la luna en los arroyos con sus cuerpos perfectos y tersos. Yo solo puedo mirar con mis ojos de depredador que a veces lloran por no tener jamás lo que tuve, solo me queda el recuerdo y la fantasía. Mi cuerpo solo ve carne y sangre. Mi mente si no está en el frenesí del hambre, ve algo más, creo que es el amor, eso que hablan los humanos y algunos vampiros. Ya no me queda nada, pertenezco a las leyendas para asustar a los incautos para no aventurarse solos en ciertos lugares y a las historias de terror o cuentos para que los niños malcriados se asusten. Soy un Ghoul, no tengo alma, solo tengo el recuerdo. Quizá ahora mismo te esté observando desde la oscuridad con mi boca sangrienta esperando que te relajes para matarte en silencio.
Ilustración: Vampire the masquerade: Bloodlines
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El blog gótico. Cubil de pesadillas, seres de la oscuridad y el terror

... dijo
Bonito final.
23 Diciembre 2008 | 03:29 PM