Todo empezó de una forma repentina, a veces pienso que algunos males son completamente invisibles. Era una mañana fría, de esas que se congelan hasta los huesos. Calenté mis manos junto a un pequeño fuego mientras contemplaba por la ventana el oscuro día. La niebla bañaba cada rincón del exterior haciendo imperceptible el paisaje. De repente una mano se posó en el cristal produciendo un estruendo seguido de un rastro de sangre a su paso. Algo estaba sucediendo, decidí salir fuera, todo era silencio, no había nadie en la calle. Las puertas de las casa de par en par, cualquier lugar se encontraba vacío. ¿Qué les había ocurrido a las gentes del lugar?
Grité para cerciorarme de que alguien escuchaba mis llamadas, pero al no recibir respuesta el corazón se me encogió en un puño. Recorrí cada calle cubierto por la espesa niebla que engullía cualquier forma ante mis ojos ahora llorosos debido al terror. Ni un solo indicio de lo sucedido, ni marcas de sangre, o muestras de que las fuerzas de la ley estuvieron allí. La calma que se respiraba era como un soplo de la muerte justo detrás de mis oídos.
Penetré en una de las casas para observar algo que pudiera explicarme lo sucedido, recogí un abrigo junto a una vieja silla, me lo puse sintiendo un pequeño alivio en mi cuerpo. Un escalofrío recorrió mi espalda cuando presentí una presencia rápida que cruzó de punta a punta el umbral de la puerta, me giré y no vi nada. Ya fuera anduve por las largas calles húmedas de la ciudad buscando a la gente, por mucho que las busqué no encontré nada. Largas calles desiertas, al cabo de un rato andando entre la niebla perdí la referencia de todo, era como una oscuridad blanca con ese velo blanco alrededor de mí. Volví a escuchar la presencia cerca de mi posición, era como una respiración profunda seguida de unos pasos que poco a poco se hacían mas claros a mis oídos. El miedo me hizo correr más rápido en dirección opuesta a la respiración profunda. Tropecé levantándome rápidamente, mis latidos podía sentirlos en las sienes, cruzaba las calles topándome con cualquier objeto, pero mi sentido del peligro me hacia seguir. Notaba el gusto a sangre en la garganta, el frío se introdujo en los pulmones dificultándome respirar, mientras aquellos pasos aunque fuesen lentos siempre estaban cerca de mi. Cuando las fuerzas estuvieron a punto de abandonarme, tropecé con algo y un intenso olor se introdujo en mi olfato. Un olor nauseabundo que me hizo vomitar todo cuanto había en mi estómago. Al alzar la vista entre la niebla podía ver las formas de los cadáveres apilados en forma de pequeñas montañas, cientos de ellos consumiéndose a la intemperie. Aquella cosa que me perseguía se encontraba cerca, sin pensarlo demasiado me arrastré entre los muertos y aparté un par de ellos ocultándome como uno más. El olor a putrefacción me provocaba dar fuertes arcadas, pensaba que iba a morir del asco. Todo volvió en silencio durante varias de horas, desperté y pude escuchar muy cerca aquella cosa, de respiración dificultosa y pasos irregulares se acercaba. Contuve los nervios pensando en cualquier otra cosa, hasta que vi a lo lejos algo oscuro, andaba con dificultad con una gran túnica negra, la niebla se desvanecía a su paso y portaba consigo los restos mortales de dos personas entre sus garras. Quise cerrar los ojos para no verlo, pero el miedo me lo impedía, la gran capucha ocultaba su rostro y estaba la suerte a mi favor de mis deseos por no contemplarlo. Depositó los cadáveres en los montones, y giró su cuerpo a mi posición, el sonido de su olfato buscando algo. El miedo volvió a ser presa de mí. Esas garras blancas apartaba a los muertos con una facilidad pasmosa, hasta que el ultimo que estaba junto a mi fue apartado, lanzado como si de un muñeco grotesco se tratase. En aquel instante sus manos deformes y alargadas me sostuvieron, pude ver su rostro junto al olor de la propia muerte…


EN TU LINEA, MUY ESTREMECEDOR, ESPERO QUE SIGAS ESCRIBIENDO ASÍ....EN MI TRABAJO TODOS TE SIGUEN Y LES PARECES UN FUERA DE SERIE, SEGURO QUE TRIUNFARÁS. TODOS DICEN QUE DEBERIAS LANZARTE YA, A ESCRIBIR UN LIBRO.
SALUDOS
Lo tendré encuenta, esta navidad haré recopilación de historias, repasándolas para preparar un pequeño libro de cuentos góticos de terror... A lo Allan Poe je! Un saludo para todos! La seguridad lo primero ya se sabe je!