Bajo la piel
Era una fría noche cuando todo ocurrió, desperté a eso de las cuatro de la mañana y sentí una extraña sensación de vacío. Me apresuré al lavabo, mi rostro reflejado en el espejo, la luz fluorescente surcando los rasgos de mi cara. Algo fluía bajo mi piel, se movía serpenteando kilómetros de venas, los vasos sanguíneos arden y comencé a refrescarme con agua. No encontraba alivio ante tal situación, la desesperación se apoderó de mí. Comencé a dar vueltas por la casa para relajarme y aliviar el dolor. Era imposible contener, apreté los dientes hasta que las encías sangraron, iba a volverme loco…
Observé mis brazos las venas a punto de explotar, ¿es la ante sala de un infarto? Caí de bruces al suelo arrastrándome, dejé de respirar. No se cuanto tiempo estuve así, después de despertar nuevamente me acerqué al espejo y mi impulso fue coger un cuchillo de cocina. Frente al espejo me abrí la piel sin notar dolor alguno, la sangre goteaba en el suelo, tiré de la piel como si de ropa se tratase, descubriendo el interior de mi brazo… Había otra piel diferente, el horror se dibujó en mi rostro y continué tirando de la piel blanda y frágil. Era una fisonomía similar, pero desconocía mi cuerpo. No podía comprender que estaba sucediendo. La piel amontonada en el suelo junto a mis pies, solo quedaba el paso del rostro… Algo temía y era enfrentarme ante esa situación, perder mi identidad y reconocer mi verdadera forma. Una máscara de piel humana cubría mi cara, mis nuevos dedos sujetaron debajo de la barbilla la fina piel, comencé a despegarla y mantuve los ojos cerrados. Es difícil enfrentarse a un nuevo ser reflejado. Algunas noches recuerdo la vez que fije mi vista en aquellos ojos que hoy miran la realidad de forma distinta…

El blog gótico. Cubil de pesadillas, seres de la oscuridad y el terror

Lilith dijo
pues la verdd me gusto mucho
tiene un sentido muy interesante
sale
y tu ima tambien
adecudad
bye
18 Noviembre 2009 | 02:12 AM