Lágrimas de sangre
Después de la luz vino el fuego, miles de luces en el cielo, se ha oscurecido el horizonte. Sangre y muerte en lo más alto, en lo más sagrado. Su cuerpo musculado, dos grandes alas de ave surgiendo del centro de su espalda, es el elegido. No hay nadie tan poderoso como él, solo su padre tiene el poder absoluto, es el reflejo de su poder. Aún desde el cielo caen seres alados exentos de vida, sus cuerpos precipitándose al vacio, el valle está plagado de cadáveres, solo queda el hijo perfecto creado por el poder divino de Dios, su nombre es Luzbel. Hijo de la luz, guerrero defensor de los cielos y de la palabra de su padre. Su belleza no tiene límites y no quiso consentir que el arcángel San Miguel vacilara de su fuerza. Un sentimiento de rabia emergió de su interior, su corazón casto y puro se oscureció. Un sentimiento que heredarán los humanos en un futuro lejano con la creación del mundo. Ahora sus manos están llenas de sangre de sus hermanos, son afiladas similares a las garras de una fiera salvaje. Luzbel permanece arrodillado en la cima del monte del destino, lugar donde su padre suele hacerse ver, su mirada fija en el vacio. Sus ojos blancos que desprenden energía celestial se oscurecen, una tonalidad purpúrea se apodera de ellos hasta convertirse en sangre como la derramada en la batalla de los cielos. Sus hermanos arcángeles se amontonan en el fondo de las tinieblas del abismo, mientras que San Miguel desde las alturas herido por su propio hermano lo señala acusándolo de traidor. El rostro de Luzbel se alzó y entre sus cabellos divinos surgieron dos protuberancias que adoptaban la forma de dos grandes astas, sus dientes se afilaron y las alas celestiales se pudrieron en cuestión de segundos, nacieron de nuevo pero esta vez su aspecto era diferente. Luzbel levantó el vuelo y tras de si dejaba un rastro de llamas que pronto inundarían a todos los muertos de la guerra, de esa forma ese valle se convirtió en su hogar llamado infierno. El arcángel San Miguel desenfundó su espada y se lanzó al vacio para atravesar el corazón de su hermano, pero antes de que eso ocurriese la misericordia de Dios impidió que muriese Luzbel. Lo encerró en ese valle de la desesperación para siempre, Luzbel comenzó a llorarle a su padre, hasta que la última lágrima fue una gota de sangre. En ese momento dejo de ser la Luz bella, de sus labios dijo: prefiro ser el principe de la oscuridad antes que un esclavo en el cielo. Alzó al viento su nombre… Lucifer. Hijo de la oscuridad. Nunca olvidó su pasado siendo amado, pero su rencor era tan infinito como su amor.
Idea original: Roberto. Redacción / licencia literaria: Laoscuridad
El blog gótico. Cubil de pesadillas, seres de la oscuridad y el terror

Devorah_Ombres dijo
Llevo desde hace mucho tiempo leyéndote, cada vez estoy más fascinada con lo que escribes y nunca me atreví a ponerte un comentario. Intento tener una imagen de ti por tu manera de escribir y me tienes loca... Por un lado eres super oscuro, por otro eres tierno, la pizca de sensualidad. Lo tienes todo . Apuesto lo que sea a que en el fondo la gente de tu alrededor no le da tanta importancia... Eres fantástico.
No quiero que pienses que soy un poco atrevida en mis palabras, pero estoy muy acostumbrada a leer y siempre imagino a los escritores en esos momentos de soledad concentrados en crear magia a través de las palabras. Pero esque encima lo que no me suele ocurrir es ver al escritor y quedarme más tonta todavia, perdona si te incomoda mi comentario pero esque si no lo digo reviento xddd.
Quiero que sepas que te seguiré leyendo, y no voy a realizar ninguna intromisión en lo personal aunque ciertamente me quedo con las ganitas, pero bueno ya he visto en algunos comentarios que tu blog es solo un portal de lectura y así lo respetaré, saludos de una chica inteligente que sabe darse cuenta de lo que realmente es bueno...
8 Abril 2008 | 03:06 AM