Abrí los ojos, pude notar agua en mi alrededor. Todo a mi arededor estaba blanquecino, estaba sumergido en la bañera. Comencé a relajarme en el silencio bajo del agua, el típico efecto hermético que todos sentimos en el líquido vital.
Al cabo de unos treinta segundos relajantes hice el esfuerzo de salir a la superficie y justo cuando va a salir mi cara una fuerza me impulsó de nuev hacia el interior del agua de tal forma que todo mi cuerpo se estremeció.
En esos instantes es cuando sientes un escalofrío por todo el cuerpo, algo va mal. No podía ser posible, ¿qué me había empujado? ¿era algo real?
Para intentar descargar tensión, impulsé por los orificios nasales aire que se deslizaba en forma de burbujas por mis ojos. De nuev mi cuerpo en tensión y mi cara volvió a chocar con algo antes de salir.
Mi corazón palpitaba más fuerte, sentía de los nervios picores por todo mi cuerpo; cada segundo que pasaba era uno que se restaba de oxigeno renovado en sangre.
Mis ojos comenzaron a estar en tensión por la presión por la ausencia de aire en mis pulmones. Algo me decía que ya poco quedaba si no conseguía escapar del agua.
En un último intento de valor, mipuño golpeoel espejo que formaba la capa superficial del agua. Se hizo añicos como si fuesen cristales. Mi brazo atrabesó notando el aire fresco y seguidamente pude escapar. Las bocanadaspara recuperarme eranrapidas, al rato ya eran más profundas y eficientes.
Levanté la vista y todo estaba gris, era vapor de agua. No podia ver mas allá de pocos centímetros. Era oscuridad blanca. Algo se deslizó entre el vapor. Mis nervios estaban a flor de piel.
Unas manos horrendascon uñas largas se deslizarón por el borde de la bañera. El roce de aquellas uñas por mi cuello...
Aún sigo pensando que alguien estaba allí aparte de mí...


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