Oscuridad Eterna
La noche era fría y oscura, las nubes amenazaban con interrumpir los rayos lunares que reflejaban la ciudad. Las tinieblas cubrían las calles, los pocos transeúntes optaron por refugiarse de la noche oscura en sus casas. Se podía oler el miedo; las calles ausentes de vida, los establecimientos, empresas y bancos fueron cubiertos por el hálito de la noche.
Ni una palabra fue arrancada de la boca de alguien, todo el mundo lo sabia, no hacía falta nombrarlo porque las miradas de todos describían el miedo, la angustia contenida, la pena, en una palabra, la desesperación de no poder hacer nada, sólo esperar el amanecer con impaciencia.
Desde la ventana de un piso del centro histórico, un niño de algo más de ocho años miraba por la ventana de su habitación, observaba cómo la espesa oscuridad que invadía la calle parecía comerse la luz y el ruido constante de la ciudad. El niño miró al cielo desde la ventana y sus ojos parecían desorbitarse por la expectación que le causaba lo que veía, se golpeo contra el mueble de la ropa en un costado y dolorido por el impacto se metió en la cama y cubrió su cara entre las sabanas.
Algo parecía emerger del fondo de las tinieblas, una figura fantasmagórica que observaba desde lo más alto, junto a unas estatuas que encumbran el edificio financiero de la ciudad, una gran capa roída que cubría casi toda la azotea del edificio.
De rostro frió y lejano, largos cabellos, mirada muerta, en sus ojos oscuros reflejan las llamas del odio que se consumía en su interior, es él quien todos temían, quien no descansaba en las noches del mundo, desde hace tres mil años: había vivido la peste, las guerras, la codicia de los humanos, el avance científico y tecnológico. Todo lo inimaginable había sucedido, el humano era el cáncer de la tierra todo lo corrompe, lo destruye…
Todo daba igual porque sabía que nunca iba a perecer, nunca iba a cansarse, nunca vería la luz del día. Su gran pena era el hambre que lo consumía, la poca humanidad que recorría en sus venas. Estaba condenado a vivir.
Una de las noches morando entre los tejados en busca de alimento humano se detuvo en uno de los edificios, las paredes eran completamente de cristal blindado y un olor especial le atrajo a posarse justo en una de las ventanas. Al acercarse flotando entre las tinieblas pudo ver algo en el interior.
Era una chica joven, tenia alrededor de veinte años, podía olerla desde mucha distancia. Algo estaba sucedía en él, algo que nunca antes había sentido, tenia la necesidad de alimentarse y atravesó el cristal con sus pies suspendidos a un palmo del suelo de madera, sus ojos sin vida brillaban en la oscuridad de la noche como los de un gato sorprendido por una luz inesperada.
Durante un buen rato la estuvo observando, dormida entre las sabanas blancas y su figura descansando en el más profundo de los sueños. Su cara estaba ladeada y podía ver la belleza de su rostro.
El cuello estaba a su merced, solo bastaba con clavar los dientes en la carne frágil y beber su liquido vital hasta ver como se desvanece su último aliento. No lo iba a hacer, sentía algo distinto a la sed que se repetía día tras día… Esa noche desapareció.
Pasaron los meses, incluso años en el que todas las noches el condenado se presentaba a los pies de su cama. Una de esas noches incluso se sentó y acarició sus cabellos. No paraba de mirarla, estaba alimentado de antes para no atacarla, quería que siguiera siendo humana. Dos lágrimas cayeron de sus ojos grises sin vida y recorrieron su piel pálida hasta llegar a la comisura de los labios llenos de sangre.
Su boca se acerco lo suficiente como para notar el calor de los labios de la chica y abrió ella los ojos y al hacerlo estaba sola en la oscuridad.
El blog gótico. Cubil de pesadillas, seres de la oscuridad y el terror


Vampirella dijo
Guau! que chulo esta el relato, me molaria ser la chica dormida jejejeje... Me ha gustado cuando dices:había vivido la peste, las guerras, la codicia de los humanos, el abance científico y tecnológico... Es como una visión de lo que somos nosotros realmente...Aunque a veces te pasas de catastrofista pero mola!!! :P
26 Octubre 2006 | 05:55 PM